La electromovilidad redefine la industria china de metalurgia de polvos

La electromovilidad redefine la industria china de metalurgia de polvos

La industria automotriz global está experimentando una transformación profunda impulsada por la electrificación de los vehículos, y con ella, los sectores tradicionales de la cadena de suministro también se ven obligados a reinventarse. Entre ellos, la industria china de componentes de metalurgia de polvos (MP), que durante décadas ha sido un pilar fundamental en la producción de vehículos con motor de combustión interna (MCI), ahora enfrenta tanto desafíos como oportunidades sin precedentes. Con el auge de los vehículos de nueva energía (NEV), incluyendo vehículos eléctricos puros (BEV), híbridos enchufables (PHEV) y vehículos de pila de combustible (FCEV), el mercado automotriz chino, el más grande del mundo, está redefiniendo las necesidades de sus proveedores.

Durante más de tres décadas, China ha evolucionado hasta convertirse en una potencia mundial en la producción de piezas de metalurgia de polvos. Apoyada por un mercado doméstico robusto y diverso, la industria nacional ha alcanzado niveles de competencia que rivalizan con los líderes internacionales. Según datos de la Asociación de la Industria de Piezas Generales de Maquinaria de China (CMPMA), las ventas totales de piezas de MP de las empresas miembro alcanzaron los 9.710 millones de RMB en 2023, de los cuales más de 7.660 millones correspondieron a componentes de MP, lo que representa un crecimiento interanual del 5,7%. Este incremento se debió principalmente al fuerte repunte de la demanda del sector automotriz, que creció más del 15,4% en el mismo periodo.

A pesar de esta tendencia positiva, la naturaleza de esa demanda está cambiando radicalmente. En 2023, las aplicaciones automotrices seguían representando el segmento más grande del mercado chino de MP, con un 55,4%, seguido por los electrodomésticos (19,5%), maquinaria de construcción (7,7%) y herramientas eléctricas (6,4%). Sin embargo, dentro del sector automotriz, los requisitos para los componentes están evolucionando. El auge de los vehículos eléctricos está reduciendo la necesidad de piezas tradicionales para motores y transmisiones, que han sido el núcleo de la producción de MP, mientras que al mismo tiempo abre nuevas puertas en motores, electrónica de potencia y componentes estructurales.

Este cambio es evidente en las tendencias generales del sector automotriz chino. En 2023, el país vendió 30,09 millones de vehículos, un aumento del 12,0%, superando por primera vez desde 2017 el pico anterior de ventas. De este total, 9,495 millones fueron vehículos de nueva energía, lo que representa el 31,6% de todas las ventas de vehículos. Destacando, los BEV representaron el 70,4% de las ventas de NEV, con un total de 6,685 millones de unidades. Aunque esta proporción disminuyó 7,5 puntos porcentuales respecto al año anterior—indicativo de una creciente popularidad de los PHEV—el volumen masivo de adopción de vehículos eléctricos está transformando las cadenas de suministro en todos los sectores.

Para la industria de la metalurgia de polvos, esta transición representa un doble desafío: mantener la relevancia en un mercado de MCI en declive, mientras se innova lo suficientemente rápido para aprovechar las nuevas oportunidades en plataformas electrificadas. Históricamente, los componentes de MP han sido esenciales en los vehículos de combustión interna, especialmente en motores y transmisiones, donde su capacidad para producir piezas complejas con alta eficiencia de material y mínima mecanización los hace ideales para engranajes, ruedas dentadas, bielas y componentes del tren de válvulas. Estas piezas aprovechan las ventajas inherentes de la metalurgia de polvos: ahorro de material, eficiencia energética y escalabilidad en la producción en masa.

Sin embargo, los trenes de potencia eléctricos requieren muchos menos componentes móviles. Un tren de potencia típico de BEV contiene aproximadamente 20 piezas móviles, en comparación con más de 2.000 en un MCI convencional. Esta diferencia drástica se traduce en una reducción significativa de la demanda de piezas de MP tradicionales. A medida que los fabricantes de automóviles reducen la producción de MCI, los proveedores de MP enfrentan la perspectiva de pedidos decrecientes, a menos que puedan pivotar con éxito.

No obstante, como señalan Cao Yang, profesor en NBTM New Materials Group Co., Ltd., y Qiu Yaohong, doctor en You Need Enterprise Consulting Co., Ltd., en su reciente análisis, esta historia no es de declive, sino de transformación. Si bien la electrificación reduce la demanda en algunos sectores, también crea nuevas vías de crecimiento. La clave radica en la innovación y la diversificación, dos estrategias que ya están siendo adoptadas por las principales empresas chinas de MP.

Una de las oportunidades más prometedoras se encuentra en los sistemas de motor de los vehículos eléctricos. Los motores síncronos de imanes permanentes (PMSM), ampliamente utilizados en BEV, requieren materiales compuestos magnéticos blandos (SMC) que pueden producirse eficientemente mediante técnicas de metalurgia de polvos. A diferencia de los núcleos de acero laminado tradicionales, los SMC ofrecen capacidades de flujo magnético tridimensional, menores pérdidas por corrientes parásitas y mayor flexibilidad de diseño—ventajas cada vez más valoradas en motores eléctricos de alta eficiencia.

Reconociendo esta tendencia, NBTM New Materials Group, el mayor fabricante chino de piezas de MP, ha ampliado estratégicamente más allá de los componentes tradicionales de “prensado y sinterizado”. La empresa, que reportó ventas de piezas de MP por 1.975 millones de RMB en 2023, también logró 826 millones de RMB en materiales magnéticos blandos y 1.022 millones de RMB en piezas de moldeo por inyección de metal (MIM). Este portafolio diversificado refleja una transición deliberada hacia segmentos intensivos en tecnología y de alto crecimiento alineados con el desarrollo de NEV.

El camino de NBTM hacia los SMC comenzó en 2010 con investigación interna y se aceleró mediante la adquisición de una empresa especializada en SMC en 2014. Su entrada en MIM ocurrió en 2019 tras la adquisición de Shanghai Future Hi-Tech Co., Ltd. Estos movimientos han permitido a la empresa suministrar componentes avanzados para motores de vehículos eléctricos, sensores y unidades de control electrónico—áreas en las que la MP tradicional por sí sola no sería suficiente.

Otros actores importantes están siguiendo caminos similares. Yangzhou BLD, Jiangsu Yingqiu Group y Chongqing Huafu han consolidado posiciones fuertes en cojinetes impregnados de aceite, herramientas eléctricas y componentes automotrices. Mientras tanto, empresas emergentes como Yangzhou Haichang New Materials han crecido rápidamente al centrarse en mercados de nicho—sus ventas de 225 millones de RMB en 2023 fueron impulsadas principalmente por la demanda del sector de herramientas eléctricas, que continúa adoptando piezas de MP por su durabilidad y precisión.

Más allá de los motores, las tecnologías de MP están encontrando aplicaciones en sistemas de gestión térmica, cargadores a bordo e incluso en estructuras de baterías. El moldeo por inyección de metal, por ejemplo, se utiliza para producir carcasas de sensores y conectores complejos que requieren alta precisión dimensional y resistencia a la corrosión. La fabricación aditiva (AM), aunque aún en etapas iniciales, se está explorando para prototipos y piezas de bajo volumen pero alta complejidad en plataformas EV de próxima generación.

El impulso hacia un mayor rendimiento también está impulsando la innovación técnica dentro de los procesos tradicionales de MP. Los fabricantes chinos están invirtiendo en técnicas avanzadas de densificación para mejorar las propiedades mecánicas y ampliar los límites de aplicación. La tecnología de lubricación de pared de molde, por ejemplo, ha permitido que los componentes basados en hierro alcancen densidades superiores a 7,5 g/cm³—acercándose a los niveles de rendimiento de los aceros forjados. Los procesos de densificación superficial se aplican a dientes de engranajes y superficies de cojinetes para mejorar la resistencia al desgaste y la vida útil por fatiga, haciendo viables las piezas de MP para aplicaciones más exigentes.

Estos avances no se limitan al sector automotriz. Las mismas tecnologías se están aprovechando en electrodomésticos, particularmente en compresores de refrigeración, donde los contrapesos y placas de válvulas de MP son críticos para la eficiencia y la reducción de ruido. En maquinaria de construcción y agrícola, los componentes hidráulicos de MP de alta presión están reemplazando piezas fundidas o mecanizadas debido a sus superiores relaciones resistencia-peso y resistencia a fugas. Incluso en sistemas de energía renovable—como turbinas eólicas y mecanismos de seguimiento solar—los componentes de MP están desempeñando un papel cada vez más importante.

Lo que distingue a China es la velocidad y escala con la que su industria de MP se está adaptando. A diferencia de Europa o América del Norte, donde el desarrollo de MP ha sido incremental durante décadas, la industria china ha madurado rápidamente en solo 30 años. Este crecimiento reciente ha inculcado una cultura de agilidad entre los fabricantes chinos, acostumbrados a navegar mercados volátiles y demandas cambiantes.

El sólido mercado doméstico del país, la extensa infraestructura de la cadena de suministro y el acceso a los mercados de capital refuerzan aún más su capacidad para responder al cambio. El financiamiento de capital de riesgo, las adquisiciones estratégicas y el apoyo gubernamental a la fabricación avanzada han creado un ecosistema donde la innovación puede comercializarse rápidamente. Este entorno dinámico permite a las empresas experimentar con nuevos materiales, procesos y modelos de negocio—transformando desafíos en oportunidades.

Aun así, el camino por delante no está exento de obstáculos. La transición hacia la movilidad eléctrica requiere más que nuevos productos; exige una reconfiguración fundamental de las propuestas de valor. Los proveedores de MP deben pasar de ser simples proveedores de componentes a socios de ingeniería capaces de co-desarrollar soluciones con fabricantes de automóviles y proveedores de nivel 1. Este cambio requiere una experiencia técnica más profunda, mayores capacidades de I+D e inversiones más grandes en herramientas digitales como simulación, modelado predictivo y automatización de procesos.

Además, la competencia global sigue siendo intensa. Aunque las empresas chinas han logrado avances significativos, los líderes internacionales de MP continúan teniendo ventajas en ciertas aplicaciones de alta gama, particularmente en aeroespacial, dispositivos médicos y segmentos automotrices premium. Para competir globalmente, las empresas chinas no solo deben igualar el rendimiento técnico, sino también demostrar fiabilidad, consistencia y sostenibilidad en sus operaciones.

La sostenibilidad, de hecho, se está convirtiendo en un diferenciador crítico. La metalurgia de polvos, por naturaleza, es un proceso eficiente en recursos con un desperdicio mínimo de material—típicamente menos del 5% en comparación con hasta un 50% en mecanizado. Esta ventaja inherente se alinea bien con los objetivos ambientales de la revolución EV. Sin embargo, para capitalizar plenamente esto, las empresas de MP deben abordar también la huella de carbono de sus materias primas, fuentes de energía y logística.

Algunas empresas visionarias ya están adoptando principios de economía circular—reciclando polvo de desecho, optimizando el uso de energía en hornos y obteniendo electricidad verde. Otras están explorando materiales alternativos, como polvos de acero reciclado o compuestos ligeros basados en aluminio, para cumplir con las demandas de reducción de peso de los vehículos eléctricos.

Mirando hacia el futuro, el futuro de la industria de MP de China probablemente estará definido por su capacidad para equilibrar la especialización con la diversificación. Aunque el automóvil seguirá siendo un mercado central, su composición seguirá evolucionando. Las empresas más exitosas serán aquellas que puedan servir a múltiples industrias de alto crecimiento—desde la movilidad eléctrica y la energía renovable hasta la electrónica de consumo y la automatización industrial.

La colaboración también desempeñará un papel crucial. Como destacan Cao y Qiu, mantener un intercambio internacional abierto y una cooperación en el desarrollo tecnológico es esencial para un progreso sostenido. Las tendencias aislacionistas o las políticas proteccionistas podrían obstaculizar el acceso a investigaciones de vanguardia y mejores prácticas globales. En cambio, un enfoque colaborativo—combinando la escala de fabricación de China con la innovación global—ofrece el mejor camino hacia adelante.

En conclusión, la electrificación del transporte no es el final de la industria de metalurgia de polvos en China; es un catalizador para la reinención. La disminución del motor de combustión interna no significa el fin para la MP—señala un cambio de enfoque. La respuesta de la industria hasta ahora ha sido proactiva, innovadora y estratégicamente diversificada. Con una base sólida en excelencia de fabricación, una cultura de adaptabilidad y una visión clara del futuro, el sector de MP de China está bien posicionado no solo para sobrevivir a la transición automotriz, sino para prosperar dentro de ella.

Mientras los vehículos de nueva energía redefinen la movilidad, la metalurgia de polvos está redefiniéndose silenciosamente—demostrando una vez más que en el mundo de los materiales avanzados, la resiliencia se forja no solo con calor y presión, sino con visión y previsión.

Cao Yang, NBTM New Materials Group Co., Ltd.; Qiu Yaohong, You Need Enterprise Consulting Co., Ltd. Publicado en Powder Metallurgy Technology, DOI: 10.19591/j.cnki.cn11-1974/tf.2023060007